Moriría por Spike

Posted by angua on Ene 13, 2005 in Relatos |

Ella caminaba sola por la calle oscura. Hacía horas que había anochecido, y las calles estaban desiertas. Nadie en su sano juicio pasearía solo por aquel lugar: todo el mundo sabía que la ciudad estaba llena de vampiros.

Pero ella lo sabía, y eso era precisamente lo que buscaba. A un vampiro en concreto.

Caminaba tranquila, con un andar pausado. Se había arreglado mucho, robándole a su madre aquél vestido tan corto que le quedaba un poco ancho… nada que no se pudiera arreglar con un par de alfileres estratégicamente situados y algo de relleno. También se había pintado… a los chicos les gustaban las chicas maquilladas. El rojo intenso en los labios invitaba a besarlos, o eso decían. La línea gruesa en los ojos los hacía más profundos. Nadie imaginaría que sólo tenía quince años: aparentaba como mínimo veinte.

Su corazón latía desesperadamente y estaba más nerviosa de lo que ella misma quería aceptar. Era aquella noche o nunca. Iba a ser suya para siempre, iban a vivir una historia de amor como la historia jamás había conocido.

Se paró en un cruce, sin saber qué camino tomar. Cuando estaba a punto de decidirse por el de la derecha, una grave y profunda voz de acento inglés la detuvo.

- Me han dicho que me buscabas.

Se quedó sin aliento. Él acababa de aparecer frente a ella, aún más guapo de lo que jamás había soñado. Él se acerco, con movimientos felinos, su larga chaqueta de cuero ondeando detrás suyo. Era un bello y oscuro ángel.

- En todos los bares de demonios dicen que una bonita joven ha estado preguntando por mí. Imagino – dijo, mirándola de arriba abajo mientras se mordía el labio inferior – que esa eres tú.

- S-s-si, soy yo – no sabía qué decir. La presencia magnética del vampiro le hacía quedarse sin palabras.

- Bien, pues ya me has encontrado. ¿Qué es lo que quieres?

Ella se armó de valor. Intentó demostrar decisión en su voz, aunque estaba muy nerviosa.

- Te amo, Spike.

Él se echó a reír, con aquella risa tan característica, entre burlona y asombrada. Eso le dio valor.

- ¡No es broma! Te amo, siempre te he amado. Eres todo lo que una mujer puede desear. Atractivo, seductor. Lo que pasa es que no has encontrado a nadie que te comprenda, que sepa quién eres. Yo puedo ser esa persona. Podemos estar juntos para siempre, vampiro y humana… rompiendo los límites del amor.

Él la miró durante un segundo y luego se acercó a ella, hasta quedarse a escasos milímetros. Su mano fría acarició el rostro de ella.

- Preciosa, yo también te amo.

A ella le fallaron las rodillas. Jamás habría imaginado que pudiera ser tan perfecto, que su sueño pudiera hacerse realidad. Ella tenía razón. Sólo alguien como ella podía amarle y hacerle cambiar.

Spike apartó el cabello de los hombros de ella, con delicadeza. Ella contuvo un escalofrío de placer. Spike se acercó más, y ella pudo notar un olor penetrante, masculino, que emanaba del delgado cuerpo de él. Se apoyó en su pecho y lanzó un ténue suspiro. Si, era aquello. Aquello era lo que había estado esperando toda la vida.

Sufrió un suave escalofrío cuando notó que la cabeza de Spike descendía, y se fundió de placer al notar la lengua de él en su cuello. Él la beso, suavemente, sus brazos rodeándola, sus manos acariciándola. Era el éxtasis.

Y entonces, de pronto, el dolor. Dos colmillos clavándose en su cuello. Se sintió transportada, como en una nube. Sus pies parecían no tocar el suelo. No sabía que estaba pasando. El placer fue convirtiéndose paulatinamente en dolor… cuando ella se quiso dar cuenta de lo que estaba pasando, ya era demasiado tarde.

- No…. no… esto no es… – intentaba debatirse, liberarse de su férreo abrazo, pero él no la soltó. Poco antes de que su joven corazón lleno de ilusiones dejara de latir, él se separó, cogió su cabeza entre los labios y le dedicó una sonrisa roja antes de partirle el cuello. Ella cayó con un golpe sordo, hecha un guiñapo en el sucio suelo.

Spike se alejó, relamiéndose los labios para limpiar una única gota de sangre que habúa manchado su mármoleo rostro. No volvió la vista atrás.

Al fin y al cabo, él era un monstruo.

Reply

Copyright © 2012 Guisante Multimedia All rights reserved.
Desk Mess Mirrored v1.0.8 theme from BuyNowShop.com.