Barcelona es una rave
¿Sabeis cuantas veces ha pasado el camión limpiador de Barcelona neta esta noche por delante de mi casa?
Tres.
Joder, es que debe haber hecho surco y todo. Que con una vez que pase hay suficiente, no tiene que pasar tres.
Además ni siquiera ha pasado tres veces seguidas,el cabron dejaba dos horitas entre pasada y pasada. Y como es un camión tan silencioso… como no tiene una especie de sirena machacona que se oye a dos manzanas de distancia… eso era una juerga. Que en mi casa somos pobres y no tenemos esas cosas que tiene la gente de posibles como aire acondicionado o … ¡ventiladores! Que vamos al antiguo método de ventana abierta y abanico si hace mucho calor, y aunque vivo en un quinto piso, se oye todo. Todito. Como si estuviera en el banco de la calle charlando con los colegas a las tres de la mañana o cantando a las cinco.
Anoche estaba sola porque Jamfris estaba atrapado en un tren proveniente de Valencia. Me fui a la cama. Me pasé una hora con el corazón dando saltos porque los vecinos decidieron que las once era una hora perfecta para salir a hacer dios sabe qué al balcón y yo lo oía todo. Como si estuviera en mi comedor. Además el hijoputa del tram mete un ruido que pa qué. ¿Silencioso? Y un cojón de pato.
Primer ataque de Barcelona Neta. Me duermo. En algún momento llega Jamfris y le da un ataque de tos y acto seguido un ataque de ronquidos de más de una hora durante el que doy vueltas con los ojos como platos, y cuando se pasa y parece que vuelvo a pillar el sueño, Barcelona Neta ataca again.
Y lo mismo unas horitas después, la sirena discotequera del camión me despierta para una última pasada. Que la calle brille como los chorros del oro, eso es lo que preocupa a los ciudadanos. No dormir.
Dormir está sobrevalorado.
P.D. ¿CSI en sus inicios era así de… así?
Dormir es para débiles!
Con este calor pocas cosas más se pueden hacer en la cama. Así que a dormir.