Cinco días en Camerún – Uno
Aquí estoy, en la sala de informática de la TV de Camerun, esperando a comenzar a testear el nuevo sistema. Mientras tanto os cuento lo que pueda de mi viaje.
Nos levantamos el sábado a las cinco de la mañana, para estar en el aeropuerto a las seis. Volamos hasta Paris, y corrimos como locos para pillar el vuelo a Douala-Yaounde. Llegamos a la hora que supuestamente despegaba, con la lengua fuera, pero el avión se retrasó casi una hora.
El vuelo bien, una buena variedad de películas y series con tu tele particular. A mitad de vuelo el avión dejó de funcionar o algo, porque un segundo estábamos volando con normalidad y al segundo siguiente pegamos un bote en los asientos de un palmo. Había un azafato desprevenido que salió disparado como en Lost y se pegó un buen tortazo contra el suelo. Aparte de eso, todo bien.
Paramos una hora en Douala y seguimos otra media hora más hasta Yaounde. No había nadie esperándonos, así que llamamos a nuestro contacto y nos deshicimos de solícitos lugareños que se ofrecían a cargar con nuestro equipaje, entre ellos un clon del Arbe con el que tuve un extraño pulso inmóvil sobre el asa de mi maleta: él se empeñaba en cargarla y yo no la soltaba. Al final gané yo.
Nos vinieron a buscar, nos dejaron en el hotel y no hicimos mucho más que descansar y mear. Litros. No sé por qué en el avión fui incapaz de mear aunque me moría de ganas. No sabéis lo desagradable que fue (y siento la escatología).
Lo primero que se nota al llegar a África es que huele distinto. No mal, pero si diferente. Hasta el aeropuerto, que suele tener un olor genérico, olía diferente. Las casas son muy bajitas y la gente hace mucha vida en la calle, por lo que parece. Yaounde es una ciudad muy extensa, desde que vimos el cartel de entrada y dejamos atrás casitas separadas y bosquecillos rollo urbanización para llegar al centro, pasaron unos buenos diez minutos de coche.
Aquí todo es verdísimo, está lleno de huertitos y bosquecillos, y en las partes en las que se ve la tierra esta es roja, de un color intenso, muy fértil. La comida de momento está siendo poco exótica, muchas ensaladas y carnes y pescados especiados pero no muy extraños al paladar europeo (aunque esto será culpa del hotel, imagino). Y acompañamiento de plátano frito en casi todo.
El plan del domingo era descansar en el hotel y preparar el trabajo de la semana, pero misteriosamente no funcionaba internet. El recepcionista llamaba y llamaba al técnico, pero entre que era domingo y además el día de la Mujer Trabajadora, allí no apareció nadie.
Lo del Día de la Mujer Trabajadora nos ofreció un espectáculo curioso. Por lo que parece es un festivo importantísimo en Camerún, hay hasta un desfile y todo. A mediodía bajamos a comer a la piscina, porque los domingos hay buffet libre con música en directo y tal, y vimos una madre y una hija vestidas con la misma tela (la madre llevaba una falda y la hija un vestidito). Pensamos que era una costumbre graciosa, pero poco a poco comenzaron a llegar más mujeres vestidas con la misma tela, en distintos colores (rosa, azul y verde) y estilos de traje completamente distintos.
Entonces nos dimos cuenta de que la tela tenía motivos de mujeres y frases sobre el día de la Mujer Trabajadora. Eran las mujeres que venían del desfile a comer al fresco en el hotel. En serio, los trajes aqui son una preciosidad, y yo creo que la gran mayoría se los habian hecho ellas mismas (al menos las que vimos nosotros), porque si fuera un tema de organización harían doscientos iguales para las desfilantes, pero no había dos iguales. Vestidos rollo carpa, entallados, pantalon y busa, minifaldas, pantalones pirata, blusas con volantes, vestidos rollo sirena o princesa elfa… una pasada. En cuanto encuentre imágenes las cuelgo. Aquí tenéis un ejemplo.
Resumiendo, que nos pasamos el resto del día descansando y esta mañana nos han traído a la tele. Ya hemos tenido una reunión y estamos a la espera de un par más, para comenzar a trabajar esta misma tarde o mañana.
Juer, que aventura… ¡¡espero la segunda parte!! ¡¡Y más fotos!!
Habrá un post de fotos, e intentaré comentar la aventura día a día!