Las cosas que hacen los adolescentes de hoy en día
Creo que me faltaba darles formita a los personajes para encariñarme con el guión, que me estaba costando lo suyo pillarle el truco. Supongo que era una mezcla de pánico a la hoja en blanco y falta de inspiración por tener poco pensada la historia. El planteamiento lo tenía, si, pero el principio tiene su miga y es un poco lo que lo pone todo a rodar.
Sorprendentemente lo que me está funcionando es el multitasking. Estoy avanzando con el guión casi sin darme cuenta mientras, a la vez, escribo un relato, chateo con dos o tres personas y veo una película por el simple placer de alegrarme la vista. Si me atasco me pondré a ver qué barbaridades se les ocurren a los adolescentes ingleses (aunque reconozco que los míos, de momento, son bastante más recataditos), o a lo mejor friego los platos, que es mi remedio para los bloqueos de inspiración. Tampoco es que me queden muchos por fregar, mi cocina está prácticamente impecable, pero siempre me guardo unos cuantos por si acaso.
Y todo eso con un tirón inoportuno en la espalda y una migraña que parece predecirme los días nublados.